Podemos creer que el cuidado de los juguetes es un asunto secundario, quizás porque tienen muchos o porque es muy fácil reemplazarlos por unos mejores pero podemos convertirlo en la ocasión perfecta para enseñarles a nuestros hijos a ser responsables y organizados con su entorno y con esos objetos que los hacen felices. Además, estar al tanto del estado de los juguetes es garantizar que siguen siendo seguros para los niños, ya que en ocasiones pueden su deterioro pueden ser partes pequeñas o pedazos rotos que los pongan en riesgo.